El Espíritu Santo

Como creyentes se nos ha dado el Espíritu Santo como Ayudador, Maestro, Amigo y sello para la herencia prometida de la vida eterna con Dios. Su presencia, guía y sabiduría en nuestras vidas son nuestros mayores regalos mientras estamos aquí en la tierra. Mediante él tenemos acceso directo a la conexión con nuestro Padre celestial. A través de él recibimos dones espirituales para llenarnos de poder, y por él también somos capaces de dar el increíble fruto de la vida abundante. Abre tu corazón y tu mente a todo lo que el Espíritu Santo te pueda dar, mostrar y guiar esta semana.

La Presencia Manifiesta de Dios

La presencia de Dios es real, llena de amor y completamente transformadora. Toma lo que está roto y lo sana. Nos toma cuando estamos perdidos y nos guía a nuestro lugar legítimo en el Padre. Satisface a los cansados, trae luz a la oscuridad y derrama la lluvia refrescante del amor de Dios en las partes más secas y profundas del alma. En la Biblia una historia tras otra nos relata cómo Dios baja para encontrarse con sus hijos allí donde están, y tu Padre celestial hace lo mismo por ti hoy. Él anhela darte a conocer la realidad de su presencia, desea refrescarte con su cercanía. Fuiste creado para encontrarte con Dios y nunca estarás satisfecho hasta que vivas continuamente la experiencia para la cual fuiste creado. Permite que tus deseos de encontrarte con el Dios vivo se intensifiquen esta semana mientras leemos historias poderosas de personas que se encontraron con su presencia manifiesta. Responde a la palabra de Dios buscando aquello para lo que fuiste creado: un encuentro continuo con tu Padre celestial.

Experimentando a Dios

Conocer a Dios es experimentar a Dios. Al igual que experimentamos diferentes aspectos los unos de los otros a medida que crecemos en amistad, experimentamos las maravillas de Dios cuando buscamos simplemente conocerlo. Dios nos está llamando a una vida de buscarlo con todo lo que somos. Él nos llama a valorar la relación con él por encima de todo lo demás. Que esta semana encuentres aspectos maravillosos de la relación con tu Padre celestial a medida que buscamos de todo corazón conocerlo con todo lo que somos.

Dios habla

Tú y yo hemos recibido el inestimable regalo de la comunicación con Dios. La semana pasada aprendimos sobre el proceso de hacer que la tierra de nuestros corazones sea blanda y receptiva a Dios. Esta semana aprenderemos acerca de algunas maneras de recibir la semilla de su palabra. Que tu comunión con Dios florezca mientras entablas una conversación continua con tu amoroso y presente Padre celestial.