Despertando nuestro amor por Dios

Esta semana dedicaremos tiempo a avivar nuestro amor por Dios a través de la renovación de nuestras mentes. Tu mente es la puerta de entrada a tus afectos. Lo que crees que es digno de tus afectos es lo que ella recibirá. Entonces, a medida que crecemos en nuestra comprensión de la abrumadora bondad de Dios, naturalmente le daremos a él nuestros corazones. Que esta semana puedas ser conmovido por el amor incondicional de tu Padre celestial a medida que su naturaleza perfecta te sea revelada de maneras más grandes y transformadoras.

Conociendo a Dios

Esta semana pasaremos tiempo simplemente avivando nuestro amor por Dios. Dios nos ha diseñado para verlo, conocer su carácter y permitir que la verdad de su bondad nos lleve a una relación más profunda con él. Agustín escribió: “Tú nos has formado para ti mismo, y nuestros corazones están inquietos hasta que encuentran descanso en ti”. Cuando vemos quién es Dios, nuestros corazones se motivan naturalmente para encontrar descanso en su bondad. Que tu corazón se avive ante la revelación del maravilloso carácter de Dios.

El Carácter de Dios

Para vivir la vida cristiana es vital que nosotros, como hijos e hijas del Dios altísimo, permitamos que nuestros sentimientos sean avivados por la naturaleza amorosa y poderosa de nuestro Padre celestial. Muy a menudo sentimos que Dios está distante o separado de nosotros. Con demasiada frecuencia, permitimos que los conceptos erróneos o las mentiras coloquen una brecha entre nosotros y nuestra experiencia con Dios. Solo cuando nos recordamos a nosotros mismos el carácter de Dios, esas mentiras se rompen y se nos abre un camino para que encontremos su amor tangible. Esta semana abre tu corazón y tu mente y recibe una nueva revelación de la bondad de Dios. Permite que tus sentimientos se aviven y que tu corazón se llene con el deseo de buscar el rostro de tu Padre celestial.

Dios el Dador de Todo

Nuestro Padre celestial es el dador de todo buen regalo. Sus misericordias son vastas, poderosas y reales. Su amor tiene la capacidad de abrumar completamente y satisfacer cada una de nuestras necesidades. Todo lo que nos da satisface, transforma y nos lleva a la vida abundante. A medida que pasamos esta semana avivando nuestros sentimientos hacia Dios, permite que tu corazón se vuelva blando y abierto. Permite que su carácter amoroso te atraiga y le dé vida a cada lugar seco y cansado de tu alma.

El Corazón Paternal de Dios

No hay mejor padre que el Dios Creador. Él nos formó y nos conoce. Él nos provee, nos ama incondicionalmente y anhela una relación real y vivificante con nosotros. Él sale corriendo para encontrarnos en nuestro pecado, nos viste con una nueva identidad y restaura la vida abundante que siempre ha planeado para nosotros. Que mientras observamos el corazón de padre de nuestro Dios, una nueva revelación de su amor por ti te guíe a una relación más profunda con tu Padre celestial.