Jesús Nuestro Rey

Qué regalo tenemos en Navidad. Dios mismo se hizo carne y habitó entre nosotros para que pudiéramos encontrar una relación eterna en él. Su venida sirve como un recordatorio continuo de su gracia y su búsqueda de nosotros, los que estamos perdidos sin él. Al mirar a Jesús esta semana para celebrar quién es él y lo que ha hecho, que puedas hallar una alegría profunda y una esperanza vivificante.

Acercamiento

La época navideña es un momento del año poderoso y único para recordar que Jesús vino para abrir un camino para estar cerca de Dios. En su vida, muerte y resurrección, Jesús construyó un puente entre nosotros y Dios que nos permite tener una comunión continua y sin obstáculos con nuestro Creador. Pero Dios no puede forzarnos a acercarnos a él. Incluso como creyentes llenos del Espíritu Santo, podemos elegir vivir como si Dios todavía estuviera lejos. Entonces, en esta época navideña, podemos elegir abrir nuestros corazones al Dios vivo para que podamos experimentar la plenitud de gozo en su presencia amorosa.

Navidad

La Navidad es un momento en el que nosotros, como creyentes, celebramos el deseo de Dios de intervenir él mismo en nuestra historia. Antes de Jesús no teníamos una imagen real del amor de Dios. Todo lo que teníamos para conocerlo eran historias antiguas y mandamientos escritos en la ley. Pero solo en Jesús se creó un camino por el cual podríamos caminar en intimidad con el Padre nuevamente. Solo en Jesús se rasgó el velo permitiendo la presencia manifiesta de Dios en la tierra. Le debemos todo lo que tenemos a Jesús. Le debemos todo lo que tenemos a la Navidad. Que estos dos días estén llenos de adoración alegre mientras celebramos a nuestro Rey recién nacido.

Fin de Año

A medida que este año llega a su fin, es vital que nos tomemos un tiempo para reflexionar sobre lo que Dios ha hecho y permitirle que nos prepare para lo que está por venir. Un nuevo año marca una nueva oportunidad para centrar nuestras vidas en torno a la bondad de Dios. Oro para que, al comenzar a mirar hacia lo que vendrá, hagas espacio para obtener la perspectiva de Dios, bases tus esperanzas y metas en su gracia y celebres todo lo que Dios ha hecho y está haciendo. Que tu tiempo con Dios esta semana se llene con la presencia amorosa de tu Padre celestial.